La literatura [?] en Puerto Rico.

ROLANDO LLOMPART

San Juan, 1961 – Málaga, 2041

Poeta, crítico literario, ensayista, autor de una docena de poemarios y dos autobiografías, considerado por muchos (se desconoce quienes) creador de una nueva generación de puertorriqueños. 

Nacido en el Hospital Pavía 4 de enero de 1961. En la habitación se encontraba su abuela materna, su hermano mayor y su madre. Su padre se había ausentado al nacimiento pues había hecho compromisos previos. Su madre siempre le dijo que nació de una manera diferente, con una mirada diferente a la de su hermano; dura y circunstancial. Frase enigmática que tendrá varios significados, muchas veces contradictorios, a lo largo de su vida y, sobre todo, su vida literaria.

Lector dotado, a penas cumplidos los 11 años había leído gran parte del Quijote. Estudia en un colegio americano. Sus profesores de escuela elemental lo describen como un niño frío y callado, de pocas palabras y pocos amigos. A los 13 años comienza estudios de escuela intermedia. A los 14 años se hace amigo de Jean Michel-Basquiat, que aún no era Basquiat o Jean Michel-Basquiat, sino Jean. En su primera autobiografía titulada Moriré en el 2041 (2019), Llompart habla de comidas regulares en el comedor escolar, una clase de arte de la cual él y Basquiat fueron suspendidos repetidas veces por no querer participar, extensas caminatas por la playa que ocurrían en silencio, caminatas en la noche, lecturas de poesía. En 1976 Basquiat regresa a Nueva York con su padre y sus dos hermanas, le deja una carta extensa y ligeramente críptica, plagada de símbolos que juntos habían inventado. Concluye de esta manera: «People are basking in motion /make them stop for heaven’s sake / lots of love, mi querido amigo». Llompart, salvo en televisión y periódicos extranjeros, jamás volvería a verlo. 

Su primera revelación sexual y sus primeros poemas serios coinciden en el año 1977. En el fin de semana de su cumpleaños número 16, sus padres habían decidido tomarse unas vacaciones a Santo Domingo. Llompart se debía quedar en el hogar bajo la custodia de Tomasa, mujer dominicana de 50 años, empleada doméstica de toda la vida. Situación que no le molestó en lo absoluto puesto que para esos tiempos tuvo también sus primeros encounters con la poesía de Jack Spicer y estaba sumido en esa la lectura. Era sábado y (según su segunda autobiografía que aparece en el 2020 titulada Mejor muero en el 2051) llovía desde temprano. Cuando hubo de salir de su habitación, por primera vez desde el desayuno, ya era de noche y Tomasa estaba dormida en el sofá de la sala. Tomasa, en otras circunstancias una sombra anónima que atravesaba el hogar en silencio, esa noche se le revelaba a Llompart como una madre, «como una madre luminosa». Según su primera autobiografía la mira unos segundos acostada en el sofá, va a la cocina, se sirve un vaso de agua, coge un guineo de la nevera y regresa a su cuarto. Pero en su segunda autobiografía (que no es otra cosa que una revisión de su primera autobiografía), donde figuraba el capítulo del sábado de su cumpleaños número 16, antes titulado simplemente “Jack Spicer”, ahora figura un poema de 50 versos titulado “Jack Spicer y sus marineros” que habla sobre una silueta de ojos verdosos, echada sobre un sillón, «pantera derretida, mueble que languidece», lluvia que cae en la ventana, noche que entra y sale del hogar, un niño que escribe un poema y se masturba, las dos (pronto rituales obsesivos) hechas por primera vez.

La década de los ochenta fue de una exhaustiva producción literaria. En el 1979 comienza estudios en Columbia University. New York le agrada, le agrada el subway, la soledad, las caminatas, se hace amigo de los drogadictos. En el año 1980 escribe el famoso poema de 100 versos titulado “Jack Spicer y mis marineros” que formará parte de una antología de literatura caribeña joven llamada La nueva ola publicada en 1981. El poema habla sobre un hipotético e ideal naufragio de dominicanos. 

Hay teorías contradictorias en torno a su orientación sexual. Algunos piensan que era gay, abiertamente gay, unos que dicen: “claro, era gay, pero un gay reservado”, mientras otros defienden su indiscutible heterosexualidad. Corre el rumor de que en sus años universitarios frecuentaba apartamentos de amigos con padres ricos en la parte bonita de Manhattan donde se ensayaban orgías dos veces al mes. Algunos en «el ambiente» recuerdan a un tipo raro que siempre llegaba tarde, cuando ya habían apagado las luces. Lo describen alto, pelo negro, mirada esquiva (algunos se atrevieron a pensar que era autista) callado y bastante tímido, no obstante, dotado (al menos anatómicamente), de pene de diez pulgadas y durabilidad sobrenatural, recogido, nunca dejaba un desastre, sí, callado, pero buen compañero. Sin embargo, otros en «el ambiente» hablan de los despreciables mitos creados por “buchas frustradas que quieren llamar la atención”. Que no recuerdan a ningún niño autista ahí. Que, en todo caso, “todos en las fiestas éramos callados y tímidos”.

En 1985, ya vuelto a Puerto Rico, viviendo con su padre[1], Llompart se dedicó a leer, por unos meses abandonó la escritura ya que, como confiesa en Moriré en el 2041, «no podía pensar en nada que valiera la pena escribir». Ese mismo año la isla conoció al asesino en serie Ángel Colón Maldonado, bautizado por los medios locales como “El Ángel de los Solteros”. Colón Maldonado asesinaba a sus víctimas (todos homosexuales) a puñaladas, dejaba los cadáveres vueltos boca abajo, atados usualmente a la cama de sus propios vestíbulos, mutilados y en baños de sangre. Uno de los casos más famosos fue el asesinato de Iván Frontera, modelo y cronista de sociedad, ocurrido el 2 de mayo de 1985 entre 8 y 10 de la noche. Las autoridades encontraron el cadáver echado sobre la cama luego de que Colón Maldonado le infligiera 128 puñaladas en la espalda, el cuello y los glúteos. En un espejo de la habitación Colón Maldonado había escrito con un crayón blanco: “Con la organización no se juega”. En su antología personal, publicada para 1995 bajo el título de Jack Spicer y mis marineros muertos, Llompart tiene un poema de 30 versos titulado de la misma manera.

Para 1990 había culminado su maestría y luego su doctorado en Literatura Comparada para el año 1994. Fue profesor de Literatura en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras desde 1995 hasta el 2010, donde tomó la huelga como “la excusa perfecta para largarme de esta mierda de país”. Su padre había muerto de cáncer, su único hermano se había suicidado en la madrugada del 2000 (temía ver en el nuevo siglo el final del mundo; lo encontraron con las muñecas perforadas, abrazando sus ordenadores en el basement de la casa de su madre en Fort Lauderdale) y recibió toda la herencia. Luego de esto su vida pasa al anonimato. Las noticias sobre su existencia son mucho más escasas.

Se sabe que en el 2019 se publica su primera autobiografía Moriré en el 2041, editorial Alamar, Torre del Mar, Málaga. En el 2020 se publica su segunda autobiografía Mejor muero en el 2051, editorial Alamar, Torre del Mar, Málaga. Su nombre no se vuelve a suscitar en la isla. Puerto Rico se mantiene igual (incluso bajo el cambio de soberanía). En el 2021 se publica un poema de Rolando Llompart en una antología de poesía caribeña titulada Poesía Experimental Caribeña 1990-2000. En 2025 aparece un perfil en Twitter bajo el username de @r_llompart4 que se dedica a publicar fotos de playas desiertas (playas inconfundiblemente europeas). Su único tweet no aparece hasta el 31 de diciembre de 2030 a las 10:37 de la noche. Una foto de una playa desierta, se ve a lo lejos una silueta humana, el dedo del camarógrafo (el cuál se cree ser el propio Llompart) cubre un cuarto de la imagen. El tweet lee simplemente: «la vida es lejos». 

Llompart muere en la madrugada del 4 de enero de 2041, su cuerpo fue encontrado por la Guardia Civil vuelto boca abajo sobre su cama, mutilado y en baños de sangre. Los espejos permanecieron intactos. Se arrestó, luego de una semana de exhaustiva investigación, a un senegalés de 21 años que dormía en las playas del área de Torre del Mar. 

         Sus dos autobiografías tardan hasta el 2052 para encontrarse en cualquier librería puertorriqueña. 


[1] Para este tiempo su madre había divorciado a su padre y abandonado el país para trabajar en un bufete de abogados en Fort Lauderdale. El divorcio fue limpio, discreto, incluso desapercibido por Llompart que, al regresar a la isla y enterarse de la situación, lo comprendió todo como «una inevitable bifurcación del destino».

Ron Silliman y Jack Spicer al fin del mundo.

I spoke to the artist.

Cielo asume los edificios, ellos mueven el hombro en esa luz.
Asume las ropas tendidas en las azoteas.
Oficinista escoge esta hora para fumar, el cielo la asume.
Gatos son palabra similar.
Gatos me ven: sorprendo y decepciono.
Suerte de silencio pegado, palabra
Similar a demasía de palabras.
Cielo se hincha como suerte de coágulo de sangre
Se arma de su sangre como un silencio.
Mar a esas horas inmensamente desierto, plateado y desierto.
Miras en la lejanía como inmenso espejismo de carretera
Las primeras luces de un animal soñado.
Cielo estalla contra corriente
Nubes que desfilan hacia el fin del mundo.
Mirada, tus labios (gesto decidido),
Se arman de su silencio como una sangre. 
 
Qué raras son estas montañas. 

Immanuel Kant

Este sueño es una extensión
de mis apuestas
pierdo estos árboles inventados que no son árboles 
y que no inventé
a un calor jamás antes visto 
una piel difícilmente humana
 
Debe ser así en todo el mundo como el día revela 
las cosas, las peores cosas del percibir
se anuncian y nosotros damos 
el paso con la mirada
acariciamos con el pie de las últimas horas
en la cama, cuerpo vuelto al mundo 
el mundo se acaba y uno vuelve a trabajar
 
Este sueño es una extensión
de mis apuestas
manera larga de decir que
quiero