El amor a la política

Sin una cortesía demasiado exagerada
siempre optamos
al final 
por el plan de la gente
anticipamos la llegada de los trenes
nos montamos en un camino lúgubre 
y a la vez sonreímos hacia aquella intuida compañía
que nunca nos revela si verdaderamente es una boca diciendo palabras
o la personalidad alimentando a la memoria
igual caminamos
hasta agotarnos
y nadie reconoce el final del camino
o si hubo camino
o si ya no es costumbre lo que se amontona al borde del camino
o si es que está debajo de esas hojas que tapan el desagüe
pero seguimos chapaleando 
nuestros pies jamás se acostumbran
igual la pausa de ese galope mojado
no desdeña el lugar del camino 
pensando en que no hay más remedio
o que si hay remedio
está al final.

Programa

una atmósfera igual que otra
entera y dura 
entre dos objetos el hombre duerme
su barriga sube y baja
consideren que no tiene el orgullo del silencio
el abandono del cuerpo, afuera del silencio
el mismo silencio pegado al corazón; 
se corre y se detiene rellenando el espacio
el silencio armado de pequeñas anatomías
batiendo en la piel, accionando su única causa:
esperando inmóvil en el aire y en las mentes 
el camino eléctrico de las flores

Todos aquellos vistos de espalda alejándose.

revisando una calle 
buscando parejas 
contándolas, 
gente que no esté sola 
caminando a un paso que ambos puedan consentir
hablando a un volumen propio de su apartado
sonriendo porque todo esta bien y no estamos solos

siempre esperando que algo te despierte en la tarde
nunca es nuestro el resto del pie fuera de la cama
cayendo hacia un charco frío de luz, el vaso de agua
orinándose en el piso hace recordar la noche
una cabeza que fumaba y te miraba de lejos,

su cabeza centrada en el espejo fumando 
una fila de cabezas hablando porque esperan
¿por qué esperan? 
bajo la lluvia o el sol que bate en las sienes
siempre demasiada y poca vestimenta para sudar o mojarse

el mismo carro fue el que me llevó 
ahora puede suceder cualquier cosa; 
la marea actúa acorde a los gestos del tiempo 
porque aquí viene otro haciendo que regresa, 
mirando el piso, 
nadie a su lado

La degradación del perro

seguiré por un camino
seguiré por el mismo costado
seguiré actuando como si te persigo 
seguiré cayendo de una torre sin posibilidades de no hacerlo
seguiré mirando hacia el mar
seguiré quemándome en la playa con las demás personas
seguiré siendo el último bañista en levantarse 
todo un día puesto al sol como una roca
seco y tostado como un pedazo de ropa
no observaré el poniente
no hay rayo verde y cruel como la derrota
seguiré por un camino que no me desanime
seguiré por el mismo costado
seguiré diciéndome que no te persigo
hasta que me de hambre
o sueño